L@S NACID@S DEL 70 A 77
El objeto de esta misiva es la de reivindicar a una
generación, la de todos aquellos nacidos entre 1970 y 1977(año arriba, año
abajo), la de los que estamos currando de algo que nuestros padres ni podían
soñar, la que vemos que el piso que compraron nuestros padres ahora vale 20 o
30 veces más, la de los que estaremos pagando nuestra vivienda hasta los 50 años.
Nosotros no estuvimos en la
Guerra Civil, ni en mayo del 68, ni corrimos delante de los grises, no votamos
la Constitución y nuestra memoria histórica comienza con el Mundial de España
82 y Naranjito.
Aunque nacimos en una
dictadura, siempre hemos tenido una
conciencia democrática y la serie Cuéntame nos parece que es una mierda
y que hace apología del franquismo.
Por no vivir activamente la
Transición se nos dice que no tenemos ideales y sabemos de política más que
nuestros padres y de lo que nunca sabrán nuestros hermanos pequeños y
descendientes.
Somos la última generación
que hemos aprendido a jugar en la calle a las chapas, la peonza, las canicas,
la comba, la goma o el rescate y, a la vez, somos la primera que hemos jugado a
videojuegos, hemos ido a parques de atracciones o visto dibujos animados en
color.
Los Reyes Magos no siempre nos
traían lo que pedíamos, pero oíamos (y seguimos oyendo) que lo hemos tenido
todo, a pesar de que los que vinieron después de nosotros sí lo tienen
realmente y nadie se lo dice.
Se nos ha etiquetado de
generación X y tuvimos que tragarnos bodrios como Historias del Kronen o
Reality Bites y creer que éramos nosotros reflejados (si te gustaron en su
momento, vuélvelas a ver, verás que chasco).
Lloramos con la muerte de
Chanquete, con la puta madre de Marco que no aparecía y con las putadas de la
Señorita Rottenmayer; nuestra primera canción del verano fue "Los
Pajaritos" (1981) y nuestra primera tele fue en blanco y negro.
Somos una generación que
hemos visto a Maradona hacer campaña contra la droga, que nos reímos de un
anuncio que decía que si el Madrid era otra vez campeón de Europa, que durante
un tiempo tuvimos al baloncesto como el primero de los deportes.
Hemos vestido vaqueros de
campana, de pitillo, de pata de elefante y con la costura torcida; nuestro
primer chándal era azul marino con franjas blancas en la manga y nuestras
primeras zapatillas de marca las tuvimos pasados los 10 años.
Entramos al colegio cuando
aún existía Castilla la Vieja, cuando el 1 de noviembre era el día de Todos los
Santos y no Halloween, cuando todavía se podía repetir curso y el profesor te
podía soltar una ostia; fuimos a la universidad con unas notas de corte del
copón y con una masificación acojonante, pidiendo prórrogas en la mili y
objetando.
Somos los primeros en
incorporarnos a trabajar a través de una ETT (gracias PSOE) y a los que no les
cuesta un duro echarnos del curro (gracias PP).
Siempre nos recuerdan
acontecimientos de antes que naciéramos, como si no hubiéramos vivido nada
histórico. Nosotros hemos aprendido lo que era el terrorismo contando chistes
de Irene Villa, vimos caer el muro de Berlín y a Boris Yelsin borracho tocarle
el culo a una secretaria; los de nuestra generación fueron a la guerra (Bosnia,
etc.) cosa que nuestros padres no hicieron; gritamos OTAN no bases fuera, sin
saber muy bien qué significaba y nos enteramos de golpe un 11 de septiembre.
Aprendimos a programar el
video antes que nadie, jugamos con el Spectrum, odiamos a Bill Gates, vimos a
Perico Delgado anunciar los primeros móviles y creímos que Internet sería un
mundo libre.
Y lo que nos queda...